Por Kenia Hernández

Entre abandono y clausuras, los tiraderos clandestinos  proliferan en SLP 

La Segam reconoció que los lotes utilizados para disponer de basura de forma irregular son una problemática de la que son responsables los ayuntamientos.

A pesar de que la dirección de Inspección y Auditoría que dirige la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam), atiende denuncias sobre tiraderos clandestinos en San Luis Potosí, a la fecha no existe un número calculable de ellos en los municipios. Sin embargo, la propia institución refirió que constituyen una problemática importante a la que no pueden darle abasto.

Según puntualizó la titular de la dependencia, Sonia Mendoza, "son demasiados" los lotes irregulares en los que civiles disponen de sus residuos sólidos y principalmente, proliferan entre la falta de clausuras debido a que la mayoría están abandonados.

"Es decir no hay una persona que diga: 'es mi tiradero'. Cómo son a cielo abierto, es complicado el tema de la clausura. Sin embargo, sí logramos poner sellos en algún lugar indicativo que dé señales de que está clausurado", refirió.

La Segam atendió recientemente un reporte en la comunidad rural de Valle de la Palma, en Soledad de Graciano Sánchez; donde Mendoza informó que emprendieron acciones para remediar y reubicar el relleno sanitario.

 "No es un daño tan grave, por lo que sé tenía algunos días. Lo que se va a hacer es tapar los desechos que ya estaban ahí y entregar", explicó la secretaria. 

Sobre el tratamiento de residuos, respondió que el contenido de estos basureros improvisados incluye residuos sólidos, orgánicos e inorgánicos, propios del ámbito doméstico. 

No obstante, resaltó que no pueden procesar desechos provenientes de aparatos electrónicos, los cuales representarían un daño mayor al ambiente.

En lo que va de su gestión, la titular señaló que no existen denuncias sobre algo similar.

A pesar de los operativos permanentes que mantiene la institución, la secretaria puntualizó que la responsabilidad frente al tratamiento de estos terrenos y su basura, corresponde en primera instancia a los ayuntamientos. Sin embargo, a la fecha, la problemática continúa latente.