El papa León XIV pidió avanzar hacia la prohibición de las armas nucleares y establecer un programa de desarme con mecanismos internacionales de control, durante su primer discurso en Francia ante Emmanuel Macron y representantes de autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático.
Desde el Palacio del Elíseo, el pontífice advirtió que considerar el armamento nuclear como una garantía de seguridad puede alimentar una nueva carrera armamentista. Para respaldar su postura, retomó principios de la encíclica Pacem in Terris, publicada por el papa Juan XXIII en 1963.
León XIV también pidió a Francia mantener un papel activo en la búsqueda de soluciones diplomáticas y en el fortalecimiento del multilateralismo, particularmente ante los conflictos que afectan a Europa y otras regiones. El mandatario francés y el pontífice sostuvieron además una reunión privada para abordar asuntos bilaterales y desafíos internacionales.
La agenda incluyó otros temas de alcance global. El Papa expresó preocupación por los efectos de las guerras en Medio Oriente y agradeció a Francia su respaldo a programas educativos y humanitarios que benefician a más de 260 escuelas y universidades de esa región.
La inteligencia artificial también formó parte de su intervención. León XIV advirtió sobre los riesgos de un desarrollo tecnológico que no esté acompañado por criterios éticos y por la protección de la dignidad y los derechos fundamentales. Macron, por su parte, planteó la necesidad de una supervisión internacional para estas tecnologías.
La visita de León XIV a Francia se extenderá hasta el 28 de septiembre e incluye actividades en París, Lourdes y Metz, dentro de su primer viaje apostólico al país.