A 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, autoridades federales presentaron nuevos avances en las investigaciones, entre ellos información relacionada con el uso posterior de los teléfonos celulares de los jóvenes y su posible traslado a instalaciones de la Policía de Iguala.
Durante una conferencia de prensa, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Arturo Medina Padilla, y Mauricio Pazarán Álvarez, titular de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa (UEILCA) de la Fiscalía General de la República (FGR), dieron a conocer nuevas líneas de investigación.
Uno de los ejes expuestos corresponde al análisis de los dispositivos telefónicos que pertenecían a los estudiantes desaparecidos. Pazarán explicó que un nuevo análisis de los registros permitió identificar a personas que habrían utilizado algunos de esos equipos después del 26 de septiembre de 2014.
Entre los casos mencionados se encuentra el teléfono de Jorge Antonio Tizapa Legideño, cuyo dispositivo, según la investigación presentada por la FGR, fue utilizado entre el 23 y el 25 de octubre de 2014, casi un mes después de su desaparición.
El fiscal señaló que una de las personas identificadas en esta línea de investigación es Mauro “N”, quien habría sido servidor público en Iguala. La información fue presentada como parte de las diligencias que buscan establecer qué ocurrió con los dispositivos y quiénes tuvieron acceso a ellos posteriormente.
De manera paralela, las autoridades informaron sobre avances relacionados con el posible traslado de algunos normalistas a la barandilla de la Policía de Iguala. Este aspecto forma parte de las nuevas líneas que el gobierno federal señaló que serían revisadas en el marco de la investigación.
El análisis de la telefonía constituye una de las líneas que las autoridades federales han señalado como relevante para reconstruir los acontecimientos de aquella noche. La Comisión para la Verdad y el Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa ya había documentado previamente información sobre la actividad de teléfonos de los estudiantes durante las primeras horas de los hechos.
Las autoridades indicaron que las investigaciones continuarán para determinar el destino de los estudiantes, esclarecer la participación de distintas personas y establecer las responsabilidades que correspondan conforme a las evidencias recabadas.