Por Redacción Contra Réplica

México y ACNUR impulsan estrategia para integrar a refugiados al mercado laboral

La iniciativa “México Integra” plantea coordinar a gobiernos, empresas, universidades y organizaciones civiles para ampliar las oportunidades de empleo, educación e inclusión de personas refugiadas.

México y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) acordaron avanzar en “México Integra”, una estrategia que busca fortalecer la incorporación de personas refugiadas a la vida económica y social del país. La propuesta fue presentada por el alto comisionado Barham Salih durante una sesión solemne en el Senado de la República.

El proyecto contempla la participación conjunta de instituciones públicas, gobiernos locales, empresas, universidades, organizaciones civiles y comunidades receptoras. El objetivo es que la protección internacional sea acompañada por alternativas para acceder a empleos, continuar estudios y desarrollar proyectos que permitan una mayor autonomía.

Salih señaló que el acceso al asilo enfrenta mayores dificultades en distintas regiones del mundo y planteó la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección. De acuerdo con cifras expuestas durante su visita, más de 117 millones de personas han sido forzadas a abandonar sus hogares por conflictos, violencia, persecución y otras crisis.

Durante el encuentro, el presidente del Senado, Higinio Martínez Miranda, informó que más de 70 mil personas solicitaron asilo en México durante 2025. También señaló que la atención a esta población requiere la participación coordinada de distintas instituciones y sectores, además del trabajo de organismos internacionales.

El Senado planteó además revisar el marco jurídico relacionado con refugiados, protección complementaria y asilo político, así como respaldar a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).

La estrategia se presenta en el marco del 75 aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, mientras ACNUR busca reducir hacia 2035 el número de personas que permanecen durante largos periodos dependiendo de asistencia humanitaria.