El gobierno británico contempla redefinir su relación con la Unión Europea, incluida la posibilidad de que el Reino Unido vuelva a formar parte del bloque, según planteó el primer ministro Andy Burnham al abrir una revisión sobre el futuro de los vínculos con Bruselas.
Burnham señaló que su administración analizará distintas alternativas antes de presentar una propuesta de largo plazo. Entre ellas se encuentran mantener las condiciones actuales, establecer una unión aduanera, reincorporarse al mercado único o avanzar hasta una eventual membresía plena en la UE.
El primer ministro afirmó que el Brexit ha generado más perjuicios que beneficios para Reino Unido y vinculó la revisión con la necesidad de recuperar crecimiento económico y fortalecer la relación con el principal mercado comercial del país. El gobierno prevé exponer las opciones alrededor de la próxima cumbre entre Reino Unido y la UE, prevista para noviembre.
La propuesta supone un cambio respecto a las líneas establecidas durante el gobierno de Keir Starmer, que descartaba regresar tanto al mercado único como a la unión aduanera. Burnham, en cambio, dijo que cada alternativa deberá evaluarse según su viabilidad y sus ventajas y desventajas.
El debate ocurre una década después del referéndum de 2016 que dio paso al Brexit. Desde entonces, Londres y Bruselas han mantenido acuerdos separados en materia comercial, migratoria y de cooperación, mientras los gobiernos británicos han buscado establecer nuevos mecanismos de colaboración.
La eventual reincorporación a la UE no sería inmediata. Implicaría un proceso de negociación con los Estados miembros y las instituciones europeas, además de definir las condiciones bajo las cuales Reino Unido podría solicitar nuevamente su ingreso al bloque.