Jasmine Bugarín reconoció públicamente que nació en California, Estados Unidos, y atribuyó esa circunstancia a la migración temporal de sus padres, originarios de Nayarit, quienes se trasladaron al país vecino por motivos laborales. La funcionaria aseguró que regresó a México poco después de su nacimiento.
En un comunicado difundido tras los cuestionamientos sobre su nacionalidad, Bugarín afirmó que desde hace años realizó ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) los trámites para renunciar formalmente a cualquier sumisión, obediencia y fidelidad hacia un Estado extranjero, particularmente Estados Unidos. Según su versión, esta determinación fue certificada por autoridades mexicanas en 2024.
El caso cobró relevancia después de que su designación como coordinadora estatal de Morena para Nayarit la colocara dentro del proceso político rumbo a la elección de gobernador de 2027. La controversia coincide además con la reforma constitucional sobre nacionalidad única, aprobada por la Cámara de Diputados y posteriormente avalada por el Senado, que establece restricciones para personas con otra nacionalidad que busquen la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Bugarín sostiene que su situación jurídica cumple con los requisitos mexicanos y que su postura frente al país no responde a la coyuntura política actual. “Nacer en otro país fue una circunstancia de mi historia familiar”, afirmó, al señalar que su decisión de mantener su compromiso con México fue tomada años atrás.
El debate también ha abierto una diferencia entre el trámite realizado ante autoridades mexicanas y la legislación estadounidense. Reportes recientes señalan que la documentación ante la SRE acredita la renuncia a la sumisión y fidelidad a otro Estado dentro del orden jurídico mexicano, pero no necesariamente demuestra por sí misma la pérdida de la ciudadanía estadounidense bajo las leyes de ese país.