Esta emotiva despedida nos hace recordar al joven que visitó a su madre cada día en la ventana del hospital, cuando ella contrajo COVID-19, hasta que falleció. En esta oportunidad el virus está en un segundo plano, sin embargo, la sensación es prácticamente la misma. Scott no pudo abrazar por última vez a su madre.
Ella estaba desahuciada en el hogar donde residía. Los médicos dijeron que estaba en sus últimos días, pero lamentablemente las visitas eran restringidas. La esposa de Scott está en quimioterapias y en alto riesgo por la pandemia, cualquier infección sería mortal. No podía arriesgar tanto, así que gracias al esfuerzo de bomberos pudo despedirse de mamá por la ventana. El último adiós.
Todo ocurrió en Nueva Jersey (Estados Unidos), donde Jean Wolf falleció al día siguiente de la despedida con su hijo. Tenía 94 años y era una ex maestra que llegó al hogar en 1998.
Una de las trabajadores de la casa, Sarah Petty, es coordinadora de admisiones e hizo todas las gestiones posibles. Pudo concretar esta buena acción de bomberos. Dicen que es una heroína.
Fue una idea loca, pero que sirvió de gran manera. Algo que jamás olvidarán.
“Lo sentimos por él, si su esposa no estuviera enferma, él habría entrado. Debe haber sido una decisión difícil elegir entre tu esposa y tu mamá”, dijo Sarah Petty a medios locales.
Los bomberos pusieron a Wolf en un cubo, amarrado y con seguridad. Así lo subieron hasta la habitación de Jean, donde los trabajadores habían acomodado la cama y embellecido aun más a la mujer de 94 años.
“Fue toda una experiencia. Nunca antes había hecho algo así. Fue bastante sorprendente.
Me alegré mucho de haber podido verla. No sé cómo describirlo. Estoy tan contento de haber podido tener una última visita con ella”.
La mujer falleció al día siguiente. Fue una jornada emotiva para todos quienes presenciaron esta despedida.
La ciudadanía elogió el esfuerzo de Petty y su humanidad, de hecho es toda una heroína local, siendo nominada a los premios de la ciudad. ¡Se lo merece!
Por Upsocl