El huracán Simon se fortaleció a categoría 2 en el océano Pacífico y mantiene en alerta a las autoridades ante la posibilidad de que impacte las costas de Jalisco o Colima durante el fin de semana. Aunque todavía no se determina con precisión la intensidad con la que podría tocar tierra, se prevé que el sistema alcance las categorías 3 o 4 antes de su posible ingreso al territorio nacional.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, informó que el ciclón continúa desplazándose frente al occidente de México y podría acercarse a municipios costeros de ambas entidades.
Como parte de las medidas preventivas, las autoridades instalarán centros de mando en Puerto Vallarta, Cihuatlán y Manzanillo para coordinar la atención y responder ante posibles emergencias. También exhortaron a los habitantes de las zonas consideradas de riesgo a mantenerse informados mediante canales oficiales y acudir a refugios temporales si las condiciones lo requieren.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió a la población de las comunidades costeras atender los avisos meteorológicos y las indicaciones de Protección Civil, debido al pronóstico de precipitaciones intensas, aumento del oleaje y posibles daños asociados al avance del huracán.
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que Simon alcanzó la categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, con vientos sostenidos de 155 kilómetros por hora y rachas cercanas a los 195 kilómetros por hora. El organismo prevé que el fenómeno continúe intensificándose durante las próximas horas.
En Guerrero, donde el ciclón pasó previamente, las autoridades reportaron saldo blanco. Sin embargo, las lluvias ocasionaron inundaciones en colonias de Acapulco, deslaves, daños en viviendas y vehículos, además de la suspensión de clases en varias regiones.
La Comisión Federal de Electricidad informó que las afectaciones derivadas de las precipitaciones dejaron temporalmente sin energía eléctrica a más de 65 mil usuarios. La empresa señaló que la mayor parte del servicio ya había sido restablecida, aunque continuaban los trabajos en las zonas donde los deslaves complicaban el acceso.
Las autoridades mantienen la vigilancia sobre la trayectoria del huracán y llaman a la población a seguir las recomendaciones oficiales.