Las autoridades españolas desalojaron el último gran campamento de migrantes en Ceuta, dos días antes de la visita prevista del rey Felipe VI y la reina Letizia al enclave situado en el norte de África. El operativo incluyó el traslado de personas a centros de acogida y labores de limpieza en las zonas ocupadas.
La intervención comenzó la mañana del domingo en la explanada de El Guano, donde cientos de migrantes permanecían en refugios improvisados después de que otros asentamientos fueran retirados de playas cercanas. Algunos abordaron los autobuses dispuestos por las autoridades, mientras que otros huyeron hacia las colinas para evitar el traslado.
El Ministerio del Interior informó que desplegó más de 350 agentes policiales. Se trató del quinto operativo realizado en las últimas semanas para desalojar espacios públicos de la ciudad, según el comunicado oficial.
El campamento surgió tras la llegada de más de 70 mil migrantes procedentes de Marruecos los días 30 y 31 de julio. Aunque la mayoría regresó al país vecino en cuestión de días, miles permanecieron en Ceuta, una ciudad de poco más de 80 mil habitantes, y buscaron refugio en calles y playas. La llegada masiva, que dejó decenas de fallecidos, provocó tensiones políticas en España y un conflicto diplomático con Marruecos.
La visita de Felipe VI y Letizia está programada para el martes en Ceuta, seguida de un desplazamiento a Melilla el miércoles. Será el primer viaje de un monarca español a ambas ciudades desde noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I las visitó, lo que generó una crisis diplomática con Rabat.
Marruecos reclama la soberanía de Ceuta y Melilla, dos territorios administrados por España en el norte de África. Su situación geográfica y las rutas migratorias que los atraviesan los mantienen en el centro de las tensiones entre ambos países.