El Instituto Nacional Electoral (INE) mantendrá a su personal bajo la modalidad de trabajo a distancia mientras persista el riesgo asociado con una fuga de diésel en una estación de servicio cercana a sus oficinas centrales, al sur de la Ciudad de México.
La emergencia se detectó el martes 13 de octubre, cuando se identificó una filtración en los tanques de almacenamiento de combustible de la gasolinera. Ante la situación, el instituto ordenó desalojar sus instalaciones alrededor de las 11:00 horas, con un total de 866 trabajadores evacuados.
De acuerdo con la información difundida por el organismo, la salida del personal se llevó a cabo de manera ordenada y conforme a los protocolos de Protección Civil. No se reportaron personas lesionadas ni afectadas por el incidente.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la capital intervino en la atención de la contingencia. Mientras las condiciones de seguridad no permitan el regreso a las oficinas, las labores presenciales del INE permanecerán suspendidas.
La situación también repercutió en los procesos internos del instituto, debido a que se pospusieron las entrevistas programadas para aspirantes a ocupar consejerías y presidencias de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE). Las evaluaciones deberán realizarse en nuevas fechas.
El INE mantiene comunicación con las autoridades responsables de atender la fuga para dar seguimiento a la emergencia y proteger tanto a su personal como a sus instalaciones.
Por el momento, la reanudación de las actividades presenciales dependerá de que las autoridades determinen que ya no existe riesgo para quienes trabajan en la sede.