El Gobierno de México enviará a la secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, a Ensenada, Baja California, para coordinar la atención a las familias afectadas por las lluvias asociadas al ciclón Rachel. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que alrededor de mil 500 viviendas resultaron dañadas en Ensenada y San Quintín, por lo que se brindará apoyo federal a las comunidades perjudicadas.
Durante su conferencia matutina de este viernes, la mandataria explicó que la funcionaria trabajará en coordinación con la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, para atender las necesidades de la población. Asimismo, señaló que el gobierno estatal ya realizó un censo para identificar los daños ocasionados por el fenómeno meteorológico.
La emergencia ha dejado importantes afectaciones en la infraestructura y los servicios básicos de la región. De acuerdo con reportes difundidos el 15 de octubre, las inundaciones dañaron viviendas, caminos y puentes, además de provocar pérdidas en actividades agrícolas y ganaderas. Entre los daños reportados también se encuentra la pérdida de alrededor de 200 cabezas de ganado.
Uno de los problemas más relevantes se registró en el suministro de agua potable. La inundación de la planta desaladora que abastece a Ensenada provocó afectaciones en el servicio y dejó aproximadamente al 22 por ciento de la población sin acceso al suministro, según los reportes disponibles.
El balance publicado tras las inundaciones también informó sobre nueve personas fallecidas en Ensenada, entre ellas cuatro menores de edad. Además, en ese momento continuaba la búsqueda de una mujer de 24 años, mientras los equipos de emergencia mantenían las labores de atención en las zonas afectadas.
Ante la magnitud de los daños, el Ayuntamiento de Ensenada solicitó una declaratoria de desastre con el objetivo de acceder a recursos extraordinarios para atender la contingencia y avanzar en la recuperación de las comunidades afectadas.
Para responder a la emergencia, se reportó el despliegue de tres mil 560 elementos de las Fuerzas Armadas, corporaciones policiales y personal de Protección Civil en Baja California. Las labores se concentraron en atender a la población, evaluar los daños y responder a las afectaciones provocadas por las inundaciones.
La visita de la secretaria de Bienestar busca reforzar la coordinación entre los gobiernos federal y estatal para identificar las necesidades de las familias damnificadas y canalizar la asistencia correspondiente. Mientras continúan las acciones de recuperación, las autoridades mantienen como prioridad la atención a las personas afectadas y la rehabilitación de los servicios e infraestructura dañados por Rachel.