La falta de datos confiables sobre las emisiones de metano en buena parte de la industria petrolera y gasística mundial representa un obstáculo para frenar el calentamiento global, advirtió el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en su informe anual sobre el monitoreo de este contaminante.
De acuerdo con el organismo, las emisiones correspondientes a más de la mitad de la producción mundial de petróleo y gas no se miden de manera creíble. Martin Krause, director de la división de cambio climático del PNUMA, señaló que la participación integral de los productores en la recopilación de información es indispensable para evitar los impactos más graves del cambio climático.
El metano es responsable de aproximadamente 30% del calentamiento global, según estimaciones científicas. Aunque permanece en la atmósfera cerca de 12 años, tiene una capacidad de calentamiento superior a la del dióxido de carbono (CO₂), lo que convierte su reducción en una medida relevante para contener el aumento de la temperatura del planeta.
El informe se basa en los datos del programa Oil and Gas Methane Partnership 2.0 (OGMP 2.0), cuyos integrantes representan apenas 43% de la producción mundial de petróleo y gas. Entre las emisiones declaradas por estas empresas, 82% procede de actividades de exploración y extracción, por encima de las registradas en redes de distribución de gas y terminales.
La cobertura del sistema también presenta diferencias regionales. Mientras que en Europa abarca 88% de la producción de hidrocarburos, en América del Norte alcanza 48% y en Asia Central apenas 16%.
La urgencia de mejorar el seguimiento se refleja en las cifras de la Agencia Internacional de la Energía: durante 2025, la producción de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) generó 35% de las emisiones de metano de origen humano.