El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) prepara una propuesta integral para atender las demandas laborales de su personal, luego de que trabajadores rechazaran el aumento salarial planteado para 2026-2027. La revisión contempla un posible incremento mayor, la regularización de plazas y otros temas pendientes, informó la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el director general del organismo, Zoé Robledo, analiza alternativas para responder a las exigencias del personal, con base en las posibilidades presupuestales de la institución.
La oferta inicial consistía en un aumento de 2.9% directo al salario y otro de 3.9% en prestaciones, equivalente a 6.8% en conjunto. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por la mayoría de los participantes en una consulta realizada entre trabajadores del instituto.
Tras el resultado, la dirección del IMSS confirmó la reapertura de las mesas de negociación con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), con el objetivo de construir una alternativa que atienda las inconformidades expresadas por la base laboral.
Las exigencias se producen en medio de movilizaciones de trabajadores activos y jubilados en la Ciudad de México y otras entidades. Entre sus principales reclamos figuran los salarios, el desabasto de medicamentos y la falta de cobertura de plazas vacantes.
Además, sectores disidentes del sindicato han solicitado que el incremento salarial sea de al menos 10%, al considerar que la oferta inicial no responde a las necesidades del personal.
El IMSS cuenta con más de 500 mil trabajadores y constituye una de las principales instituciones de salud pública del país. Por ahora, la nueva propuesta permanece en evaluación y no se ha anunciado un acuerdo definitivo sobre el porcentaje de aumento ni sobre los demás puntos laborales.