Por Redacción Contra Réplica

México registra el cierre de 37 centros penitenciarios en ocho años

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Un total de 37 centros penitenciarios dejaron de operar en México entre diciembre de 2018 y agosto de 2026, de los cuales 32 estaban a cargo de gobiernos estatales y cinco eran prisiones federales de alta seguridad, además del complejo de las Islas Marías, de acuerdo con cifras del Órgano Administrativo de Prevención y Reinserción Social (OAPRS).

 

El cierre de estas instalaciones contrasta con el anuncio del gobierno federal sobre la construcción de seis nuevos centros penitenciarios en Sinaloa, Sonora, Nayarit, Estado de México, Chiapas y Veracruz, con una capacidad conjunta proyectada de 18 mil 480 espacios.

 

Las estadísticas oficiales muestran que la población penitenciaria ha aumentado mientras el sistema enfrenta dificultades para disponer de espacios suficientes. En agosto de 2026, las cárceles del país albergaban a más de 275 mil personas privadas de la libertad, mientras que 158 centros reportaban sobrepoblación.

 

En esas instalaciones se registraba un excedente de 45 mil 96 personas por encima de su capacidad, una situación que refleja la presión sobre la infraestructura penitenciaria nacional.

 

Los cierres comenzaron en 2019, cuando dejaron de operar los centros federales de readaptación social número 2, ubicado en Puente Grande, Jalisco; número 6, en Huimanguillo, Tabasco, y número 9, en Ciudad Juárez, Chihuahua. A estas medidas se sumó el cierre del complejo penitenciario de las Islas Marías.

 

En 2020 también cesaron las operaciones del Centro Federal de Readaptación Social número 3, ubicado en Matamoros, Tamaulipas. Durante ese mismo periodo se clausuraron instalaciones estatales en distintas entidades.

 

La reducción de centros continuó en los años siguientes. En 2020 se inhabilitaron siete cárceles en Hidalgo, Oaxaca y Zacatecas, mientras que en 2021 se reportó el cierre de una prisión en Nuevo León.

 

Para 2022 se registró la clausura de otras siete instalaciones en Hidalgo, Zacatecas, Coahuila y Colima. En 2024 dejaron de operar nueve cárceles, siete en Puebla y dos en el Estado de México. Durante 2026 también se reportó el cierre de una instalación en Colima.

 

La construcción de los seis nuevos complejos penitenciarios forma parte de una estrategia federal para ampliar la capacidad de alojamiento y reforzar la infraestructura de seguridad. Sin embargo, las cifras oficiales evidencian que el crecimiento de la población en prisión ha superado el incremento de los espacios disponibles, lo que mantiene la sobrepoblación como uno de los principales desafíos del sistema penitenciario mexicano.