Una escultura de 15 metros de altura construida con cerca de cinco toneladas de desechos plásticos fue instalada en la playa de Cox’s Bazar, en Bangladesh, como parte de una campaña para combatir la contaminación marina y promover el reciclaje. La figura, bautizada como Plastic Monster (Monstruo de plástico), fue inaugurada el 12 de octubre de 2026 y busca llamar la atención de turistas y habitantes sobre el impacto de los residuos en los ecosistemas costeros.
La iniciativa fue impulsada por la Fundación Bidyanondo, en colaboración con la administración del distrito. La obra se encuentra en una de las zonas turísticas más concurridas de esta playa del sureste asiático y permanecerá expuesta durante cuatro meses, coincidiendo con una temporada de alta afluencia de visitantes.
Botellas, bolsas, envases de aceite y envolturas de alimentos forman parte de la estructura multicolor, cuya apariencia incluye colmillos y grandes extremidades. Estos materiales fueron recolectados en distintas localidades costeras de Bangladesh, entre ellas Inani, Teknaf y la isla de San Martín, donde la acumulación de basura representa un desafío ambiental.
La construcción estuvo a cargo de un grupo de jóvenes artistas de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Daca, quienes trabajaron durante aproximadamente 20 días para transformar los residuos en una instalación de gran tamaño. El proyecto pretende mostrar cómo los productos desechados pueden convertirse en una amenaza para el entorno cuando no reciben un manejo adecuado.
La campaña también incluye actividades educativas. Junto a la escultura se instaló un espacio de teatro al aire libre donde se proyectan cortometrajes sobre turismo responsable. Para ingresar, los visitantes deben entregar dos botellas usadas, una medida con la que los organizadores buscan fomentar la recolección de envases y vincular el entretenimiento con la educación ambiental.
De acuerdo con información difundida por medios de Bangladesh, la contaminación por plásticos constituye un problema persistente en las zonas costeras del país. Los residuos que no se recolectan ni procesan correctamente pueden terminar en ríos y mares, afectar a la fauna y deteriorar los paisajes naturales que sostienen actividades como la pesca y el turismo.
La Fundación Bidyanondo desarrolla iniciativas similares desde 2022, cuando comenzó a instalar esculturas elaboradas con basura recogida en el litoral. Cada edición busca utilizar el arte como herramienta para promover cambios de conducta, desde reducir el consumo de plásticos desechables hasta depositar los residuos en los lugares adecuados.
Con el Monstruo de plástico, los organizadores esperan que la imagen de una criatura formada por desechos lleve a los visitantes a reflexionar sobre su propia responsabilidad en el cuidado de las playas y los océanos. La propuesta convierte toneladas de basura en una advertencia visual sobre la necesidad de mejorar la gestión de residuos y proteger los ecosistemas marinos.