Investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) colaboran en un proyecto internacional que utiliza inteligencia artificial y herramientas de cómputo avanzado para investigar la materia oscura, uno de los principales enigmas de la astronomía.
En la iniciativa participan el doctor Juan Carlos Cuevas Tello, investigador de la Facultad de Ingeniería de la UASLP, y el doctor Octavio Valenzuela Tijerino, del Instituto de Astronomía de la UNAM, quienes trabajan en el desarrollo de métodos computacionales para analizar información astronómica vinculada con el telescopio espacial Nancy Grace Roman, de la NASA.
Este instrumento está diseñado para observar amplias regiones del universo mediante luz visible e infrarroja. De acuerdo con Valenzuela Tijerino, su campo de observación será aproximadamente cien veces mayor que el del telescopio Hubble, lo que permitirá estudiar una gran cantidad de galaxias y fenómenos relacionados con la gravedad.
Entre estos fenómenos se encuentran las lentes gravitacionales, que ocurren cuando la gravedad de objetos masivos desvía la luz de cuerpos más distantes y produce estructuras como arcos o anillos. Su análisis permite estimar la masa de las galaxias y conocer cómo se distribuye la materia en ellas, información útil para investigar la materia oscura.
La contribución de la UASLP se enfoca en desarrollar algoritmos de inteligencia artificial capaces de identificar estas estructuras entre grandes cantidades de datos. En esta tarea participa René Parlange Chavarría, estudiante del Doctorado en Ciencias de la Computación de la UASLP, quien trabaja en el Roman Strong Lens Data Challenge, iniciativa dedicada a evaluar herramientas para detectar lentes gravitacionales.
El equipo también cuenta con los estudiantes de maestría Regina Ramírez y José Luis Hernández, así como con el doctorando Juan de Dios Rojas, vinculados al grupo encabezado por Valenzuela Tijerino.
La colaboración aprovecha conocimientos especializados en astronomía, procesamiento de imágenes e inteligencia artificial, además de infraestructura de cómputo proporcionada por la UNAM para procesar la información y ejecutar los algoritmos.
Los investigadores destacaron que estas tecnologías pueden tener aplicaciones adicionales en campos como el análisis de imágenes médicas y el estudio del clima. También señalaron que ampliar los recursos y la infraestructura científica en México permitiría fortalecer proyectos de alcance internacional.
Cuevas Tello, quien realiza una estancia sabática en la Universidad de Pittsburgh, subrayó que la cooperación entre instituciones nacionales y extranjeras facilita el intercambio de conocimientos y la participación en investigaciones que requieren distintas disciplinas.