Por Redacción Contra Réplica

Macron arremete contra Trump por sus declaraciones sobre la violencia en Francia

El presidente francés acusó a dirigentes extranjeros de utilizar los disturbios con fines políticos, mientras su gobierno prepara un amplio operativo de seguridad ante nuevas protestas por el costo de vida.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, rechazó las declaraciones de Donald Trump y otros líderes internacionales sobre los recientes disturbios en territorio francés, al considerar que buscan obtener beneficios políticos a costa de la crisis. La confrontación ocurre mientras las autoridades preparan nuevas medidas para contener la violencia y garantizar el orden público.

Desde Doha, Macron calificó de “estúpidos” e “inaceptables” los comentarios de dirigentes que atribuyeron los enfrentamientos a grupos migrantes o extremistas. También cuestionó el uso de imágenes que, según señaló, habrían sido generadas mediante inteligencia artificial para respaldar esas versiones.

Trump responsabilizó a migrantes, yihadistas y comunistas por los desórdenes, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, vinculó la situación con el extremismo islamista. En Francia, la líder ultraderechista Marine Le Pen defendió la autenticidad de las imágenes difundidas y responsabilizó al gobierno de Macron por el deterioro de la seguridad.

Las autoridades francesas atribuyeron los disturbios a grupos de extrema izquierda y personas que habrían aprovechado las protestas para cometer saqueos. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informó que alrededor de 2 mil 500 personas fueron detenidas y que 174 permanecían en prisión, en espera de juicio o tras recibir una condena.

Ante la convocatoria de nuevas movilizaciones para el sábado, el primer ministro Sébastien Lecornu anunció un despliegue policial de gran escala, que contempla restricciones en determinadas zonas, vehículos blindados y apoyo de fuerzas militares. También se mantienen medidas nocturnas de restricción en algunos barrios de París y otras ciudades.

La crisis se desarrolla en medio de manifestaciones por el encarecimiento de la vida y las condiciones de los estudiantes. Sindicatos y organizaciones sociales exigen respuestas concretas, mientras el gobierno enfrenta dificultades para ampliar el gasto público debido al elevado déficit y la presión sobre la deuda francesa.

El escenario combina así una disputa política internacional con un creciente malestar social y desafíos económicos para la administración francesa.