Nigeria confirmó su primer caso de ébola de la cepa Bundibugyo, detectado en una diplomática que viajó desde Uganda y cuyo estado de salud se deterioró hasta presentar fallo multiorgánico, informaron autoridades sanitarias del país.
Olajumoke Babatunde, directora del servicio de laboratorios de salud pública del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Nigeria, explicó que el diagnóstico se estableció mediante tres pruebas moleculares que identificaron la variante del virus.
De acuerdo con el ministro de Salud nigeriano, Muhamad Ali Pate, la paciente llegó en un vuelo procedente de Uganda y fue ingresada en un hospital privado de Abuya, la capital. Permaneció bajo atención médica durante varios días antes de que se confirmara la infección.
La detección se produce en un contexto de preocupación sanitaria regional. La República Democrática del Congo enfrenta desde mayo un nuevo brote de ébola que, según el balance citado de las autoridades congoleñas, ha superado los 9 mil casos y causado 4 mil 381 muertes.
La cepa Bundibugyo también representa un desafío para la respuesta sanitaria, ya que los brotes de ébola requieren identificación oportuna de casos, seguimiento de contactos y medidas de prevención para limitar la transmisión.
En paralelo, Kenia había reportado desde principios de octubre nueve casos relacionados con otro episodio de propagación, incluido un fallecimiento. La víctima era un ciudadano keniano que residía en la República Democrática del Congo y que presuntamente contagió a otras ocho personas.
La confirmación en Nigeria amplía la preocupación por la circulación del virus en distintos puntos de África. Las autoridades sanitarias deberán determinar si existen contactos expuestos y qué medidas de vigilancia epidemiológica serán necesarias para evitar nuevos contagios.