Petróleos Mexicanos (Pemex) y el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) pagaron durante 2025 más de 2 mil 800 millones de pesos a tres empresas presuntamente vinculadas con una red de facturación relacionada con el empresario potosino Gerardo Sánchez Zumaya, de acuerdo con una investigación publicada por Reforma.
Las compañías señaladas son Grupo Mineral & Logistic, Safnat y Diazol, que habrían facturado servicios de maquila, suministro y transporte de productos químicos para la industria petrolera. Según el reporte, sus domicilios fiscales corresponden a viviendas en Tabasco y la Huasteca potosina.
La investigación también expone diferencias entre los montos facturados y los gastos declarados por algunas de estas firmas. Diazol, constituida en 2024, habría emitido hasta marzo de 2026 facturas por 2 mil millones de pesos a otras dos empresas proveedoras de Pemex, mientras que reportó al Servicio de Administración Tributaria gastos fiscales por mil 197 pesos durante ese periodo.
El caso tomó relevancia luego de que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ordenara bloquear cuentas relacionadas con las operaciones investigadas. Ante esta medida, empresas y personas señaladas promovieron recursos de amparo en la Ciudad de México, aunque al menos una de las demandas fue desechada por falta de acreditación de la representación legal.
Entre los involucrados que recurrieron a la vía judicial figuran integrantes de la estructura empresarial, así como personas vinculadas con una red que, según publicaciones previas, habría facturado más de 15 mil millones de pesos entre 2022 y 2024.
La investigación también menciona vínculos comerciales con Grupo GESA y otras compañías, además de conexiones con una indagatoria federal sobre presunto contrabando de hidrocarburos. Las acusaciones descritas forman parte de reportes periodísticos y procedimientos en curso; por sí solas no constituyen una sentencia judicial contra las personas señaladas.