La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado (SSPC) impulsa acciones para prevenir los riesgos digitales que pueden afectar a niñas, niños y adolescentes, entre ellos el grooming, una práctica en la que una persona adulta recurre a engaños para ganarse la confianza de menores de edad a través de internet.
La dependencia, mediante la Unidad de Policía Cibernética de la Dirección General de Tecnologías e Inteligencia en Seguridad Pública, hizo un llamado a madres, padres y tutores para mantenerse atentos a las actividades digitales de sus hijas e hijos.
Edgar Adrián Moncada Rodríguez, encargado del área de Prevención de la Unidad de Policía Cibernética, destacó la importancia de acompañar a los menores durante el uso de plataformas digitales, activar controles parentales y revisar las edades recomendadas para acceder a redes sociales, videojuegos y otras aplicaciones.
Entre las principales recomendaciones se encuentra evitar compartir fotografías íntimas, contraseñas, datos personales o información sobre la ubicación con personas desconocidas. También se aconseja mantener una comunicación abierta en el entorno familiar para que niñas, niños y adolescentes puedan expresar sus inquietudes sobre sus experiencias en internet.
La SSPC subrayó que es importante enseñarles a identificar situaciones de riesgo y pedir ayuda cuando alguien les provoque incomodidad, solicite contenido privado o intente intimidarlos mediante amenazas.
Como parte de las labores preventivas, la Unidad de Policía Cibernética realiza pláticas informativas en ferias de seguridad y servicios, así como en planteles educativos. En estos espacios se proporciona orientación para reconocer conductas engañosas, proteger la información personal y navegar de manera más segura.
Además, la corporación puso a disposición de la ciudadanía la línea 444 255 0103, donde se ofrece asesoría sobre incidentes digitales y orientación acerca de los pasos que pueden seguir las personas que requieran apoyo.
Con estas medidas, la Secretaría busca fortalecer la prevención desde el hogar y las escuelas, así como fomentar el uso responsable de las tecnologías y la protección de menores de edad frente a posibles amenazas en el entorno digital.