Los hospitales generales que atiende IMSS-Bienestar en San Luis Potosí cuentan con servicios de atención obstétrica las 24 horas, con personal especializado para responder a las necesidades de las mujeres embarazadas, informó Daniel Acosta Díaz de León, coordinador estatal del organismo. Explicó que la cobertura incluye unidades hospitalarias de distintas regiones, con el propósito de brindar atención oportuna durante el embarazo y el parto.
El funcionario mencionó entre los hospitales con estos servicios los ubicados en Matehuala, Rioverde, Ciudad Valles, el Hospital del Niño y la Mujer, el Hospital General de Soledad y el Hospital Central. Añadió que el Hospital Básico Comunitario de Aquismón también proporciona atención permanente. Indicó que, además de contar con anestesiólogos, se busca mantener la presencia de ginecólogos y fortalecer la atención mediante personal de enfermería especializado, capacitado para vigilar la evolución de las pacientes durante el trabajo de parto.
Acosta Díaz de León señaló que el estado ha registrado una disminución gradual en la mortalidad materna respecto a los niveles observados años atrás. Sin embargo, subrayó que uno de los principales retos consiste en lograr que las mujeres embarazadas acudan oportunamente a los servicios médicos, especialmente en comunidades rurales y zonas de difícil acceso, donde las distancias pueden dificultar la atención.
Para atender esta situación, explicó que IMSS-Bienestar dispone de 184 centros de salud y cerca de 62 unidades médicas móviles, desde las cuales se busca acercar los controles prenatales a las mujeres que viven en localidades vulnerables. El objetivo es que puedan recibir al menos cinco consultas durante el embarazo, a fin de identificar riesgos, dar seguimiento a su estado de salud y reducir posibles complicaciones antes del nacimiento.
En materia de recursos, el coordinador estatal aclaró que IMSS-Bienestar no administra directamente un presupuesto bajo el esquema referido, sino que identifica las necesidades de personal y equipamiento para la operación de sus unidades. Entre las principales dificultades mencionó la falta de ambulancias propias, ya que estos vehículos dependen del estado o de los municipios, situación que puede complicar los traslados de pacientes. Ante ello, afirmó que se procura resolver las necesidades de atención desde las unidades médicas de primer nivel y canalizar a las pacientes cuando requieren servicios de mayor complejidad.