Por Redacción Contra Réplica

Londres convierte un tramo de Oxford Street en zona peatonal para impulsar el comercio

La medida abarca cerca de un kilómetro de una de las calles comerciales más concurridas del mundo. El proyecto busca mejorar la seguridad, atraer visitantes y revitalizar la actividad económica del centro londinense.

Londres puso en marcha la peatonalización de un tramo de Oxford Street, su emblemática avenida comercial, donde quedaron restringidos los vehículos, incluidos autobuses, taxis y bicicletas. La iniciativa busca ofrecer más espacio a los transeúntes y fortalecer el atractivo de la zona de cara a la temporada de compras navideñas.

El segmento intervenido comprende aproximadamente un kilómetro, entre Orchard Street y Great Portland Street. Durante la inauguración, el alcalde Sadiq Khan defendió la transformación como una oportunidad para recuperar el dinamismo de una vía que enfrenta desafíos ante el crecimiento de las compras por internet y la competencia de los centros comerciales periféricos.

Oxford Street recorre cerca de 2.5 kilómetros de este a oeste y recibe alrededor de un millón de visitantes diarios. De acuerdo con las cifras citadas durante el anuncio, sus establecimientos generan unos 3 mil 100 millones de libras en gasto anual, lo que convierte a la avenida en un punto estratégico para el comercio de la capital británica.

Aunque el tránsito ordinario quedó excluido del nuevo corredor, se mantendrá el acceso para vehículos de emergencia y se permitirá la descarga de mercancías entre la medianoche y las 7:00 horas. Además, el plan contempla incorporar árboles, bancas y mesas, con trabajos previstos para comenzar a principios de 2027.

Las autoridades sostienen que los espacios peatonales pueden aumentar la afluencia de personas, prolongar sus visitas y favorecer el consumo en los negocios. Sin embargo, la propuesta también ha generado inquietudes, particularmente entre taxistas y quienes advierten sobre posibles afectaciones viales en las calles aledañas.

La ampliación de la zona peatonal al resto de Oxford Street dependerá de los resultados de esta primera etapa. El proyecto, impulsado por Khan desde 2016, representa un intento por adaptar uno de los principales destinos comerciales de Londres a nuevas formas de movilidad y consumo.