Por Kenia Hernández

Frente a las adversidades, la devoción a San Judas transforma vidas

La devoción a San Judas Tadeo reúne las historias de consuelo ante la incertidumbre y del amor fraterno hacia las tradiciones.

Las flores, veladoras y oraciones avanzaron entre filas de brazos y expresiones de alegría, mientras los fieles de la avenida Salk acudían a la capilla para celebrar a San Judas Tadeo, una de las figuras religiosas reconocidas en la fe católica por ayudar a las causas difíciles.

En medio de un sonidero de cumbias y norteñas, los colores verde y blanco destacaban a los ojos de los transeúntes, también el olor de los tamales se combinaba con la quema constante de pirotecnia. Se trata de un festejo que toma las calles populares para elevar un hilo de esperanza entre la comunidad, donde algunos aseguran que han sido testigos de los milagros.

"Me aventaron de la moto, yo sé que en la fe de él salen las cosas y por algo no me llevó. También yo cuando estaba bebé, si no me hubieran llevado al hospital, no la hubiera contado",  Josué un joven de 19 años quien inició su camino en el cumplir de sus mandas, es testigo del milagro de la vida.

Para quienes acuden a esta celebración, la fecha representa una oportunidad para agradecer los favores recibidos, pedir por la salud de sus seres queridos y encontrar tranquilidad ante las preocupaciones de la vida cotidiana.

“Traje a mi bebé que le van a hacer mañana un estudio en su cabecita y le he pedido mucho a él para que todo salga bien”, relató una devota, quien compartió una encomienda para su pequeño.

Como ella, otros creyentes llegan a las capillas con peticiones personales e imágenes del santo y ofrendas. Algunos, con sus cuadros y figuras del santo entrelazados, hacen fila para ingresar y dedicar unos momentos a la oración. 

Pero la devoción tiene múltiples facetas, algunos entregan juguetes a niñas y niños como una muestra de agradecimiento por las bendiciones recibidas. Según afirmaron, se trata de un deseo de compartir. 

"Es el primer año que vengo a dar, antes yo recibía también. Me gusta ayudar a quienes más lo necesitan. Es un pequeño detalle pero lo hago con el corazón", agregó Josué.

A su lado, en el atrio, otros celebran con una convivencia que combina la comida y las bebidas alcohólicas al son de la cumbia. Además de los milagros, celebran también la vida donde una tradición se transmite de generación en generación.

Así, la devoción a San Judas Tadeo reúne las historias de consuelo ante la incertidumbre y del amor fraterno hacia las tradiciones.

Desde la avenida Salk y el Centro Histórico, el resto de la ciudad se cimbró con el tambor de los fuegos artificiales, mientras las plegarias dieron un significado para las vidas de los devotos a las que transforma.