Una confrontación entre diputados del partido gobernante Contrato Cívico y de la fuerza opositora Armenia Fuerte derivó en una pelea dentro del Parlamento de Armenia, donde legisladores intercambiaron golpes y uno de ellos lanzó una silla contra sus adversarios. El enfrentamiento obligó a declarar un receso en la sesión y movilizó al personal de seguridad para separar a los involucrados.
El altercado comenzó cuando el diputado oficialista Tarón Chajoián exigió al dirigente opositor Narek Karapetián que ofreciera disculpas por unas declaraciones polémicas realizadas por un familiar durante la campaña electoral de junio pasado. La discusión escaló cuando Karapetián respondió desde su asiento y posteriormente se acercó a la tribuna, donde se incorporaron otros legisladores.
Los reportes de medios locales ofrecen versiones distintas sobre quién inició las agresiones físicas. Según el portal News.am, un representante de Armenia Fuerte empujó a Chajoián, quien respondió golpeando a su adversario. Otras fuentes sostienen que el primer golpe fue lanzado por el diputado opositor. La discusión terminó por involucrar a varios integrantes de ambas bancadas.
Pese a que el presidente del Parlamento declaró un receso para intentar controlar la situación, los enfrentamientos continuaron en los pasillos del edificio. Guardias de seguridad y legisladores de otras fuerzas políticas intervinieron para separar a los diputados, mientras una ambulancia acudió al recinto. Uno de los representantes de la oposición presentaba sangrado en la nariz.
Armenia Fuerte, partido fundado por el empresario armenio-ruso Samvel Karapetián, quien permanece bajo arresto domiciliario, responsabilizó a la fuerza gobernante por el incidente. La oposición también cuestionó que la sesión no se hubiera suspendido inmediatamente después de que comenzaron las agresiones.
Por su parte, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, respaldó a los legisladores oficialistas y rechazó que se permita agredir físicamente a un representante parlamentario. El mandatario afirmó que ningún diputado debe levantarle la mano a otro y advirtió que existen límites que deben respetarse dentro de las instituciones.
La confrontación ocurre en un escenario de fuertes tensiones políticas en Armenia, después de una campaña electoral marcada por acusaciones contra Armenia Fuerte, al que se señaló de presuntas prácticas de soborno antes de los comicios parlamentarios de junio.
En paralelo, el Gobierno armenio mantiene abierta la posibilidad de buscar acuerdos con la oposición para convocar un referéndum constitucional. La consulta es considerada relevante para avanzar hacia la firma de un acuerdo de paz definitivo con Azerbaiyán, país vecino con el que Armenia mantiene un prolongado conflicto.
El ministro de Exteriores, Ararat Mirzoyán, pidió a los partidos opositores respaldar la iniciativa y aseguró que los integrantes del Gobierno dimitirían si no consiguen el apoyo ciudadano necesario para modificar la Constitución. Sin embargo, la pelea en el Parlamento evidenció las dificultades para construir consensos entre las fuerzas políticas en un momento clave para el futuro del país.