La crisis financiera de ueno bank colocó al presidente de Paraguay, Santiago Peña, en el centro de una ofensiva política que busca separarlo del cargo. Un grupo de 35 diputados promovió un juicio político contra el mandatario y el vicepresidente Pedro Alliana, al señalar posibles irregularidades relacionadas con la institución bancaria.
El conflicto se agravó luego de que el Banco Central del Paraguay (BCP) anunciara el cierre de ueno bank, tras detectar un deterioro significativo de su capital y una solvencia inferior a la mitad del mínimo legal requerido. La medida afectó a cerca de tres millones de clientes, quienes quedaron sin acceso a sus cuentas, y provocó manifestaciones de inconformidad.
La Cámara de Diputados comenzó a discutir la iniciativa este jueves. Para que el procedimiento avance al Senado necesita el respaldo de dos tercios de sus integrantes. En esa instancia, los legisladores podrían juzgar al presidente y determinar su eventual destitución, también mediante una mayoría calificada.
La presión aumentó con el posicionamiento del presidente del Congreso, Basilio Núñez, quien exigió la salida de Peña y advirtió que apoyaría el proceso legislativo si el mandatario no renunciaba. El legislador argumentó que era necesario proteger los recursos de ahorradores y jubilados, así como preservar la institucionalidad del país.
Desde la oposición, las acusaciones apuntan a un posible conflicto de intereses y a presuntos beneficios regulatorios y financieros otorgados al banco. Durante el debate, el diputado Pastor Vera Bejarano exigió esclarecer el destino de los recursos y garantizar la devolución del dinero a los afectados.
La controversia mantiene bajo presión al gobierno paraguayo, mientras las autoridades y el Congreso enfrentan el desafío de esclarecer el caso y determinar responsabilidades.