La Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) mantiene operativos de vigilancia en funerarias y establecimientos dedicados a los servicios de inhumación y cremación en San Luis Potosí, con el propósito de garantizar que cumplan las disposiciones sanitarias y evitar riesgos para los usuarios y trabajadores.
Como parte de estas acciones, de enero a la fecha se han efectuado 166 verificaciones a igual número de establecimientos, en las que el personal supervisa las condiciones de las instalaciones, el equipo utilizado para la preparación de cadáveres y los vehículos destinados al traslado.
La dependencia informó que todos los negocios del sector deben contar con Aviso de Funcionamiento y, en los casos donde se realicen procedimientos de preparación de cuerpos, disponer de un Responsable Sanitario. También se verifica que el personal encargado del embalsamamiento tenga la autorización correspondiente.
Entre los aspectos revisados se encuentran las condiciones de las salas de velación, anfiteatros y áreas de cremación, las cuales deben mantenerse separadas. Asimismo, los espacios de preparación deben contar con superficies lavables, drenajes adecuados, equipo de bombeo e instrumentos suficientes y desinfectados.
En el caso de los crematorios, se comprueba que dispongan de hornos apropiados y filtros que permitan realizar los procedimientos conforme a la normativa. También se inspeccionan las carrozas, que deben ser vehículos cerrados, con divisiones entre la cabina del conductor y el área de carga, además de superficies lisas y lavables y mecanismos para evitar el desplazamiento de los ataúdes.
Como parte del trabajo preventivo, la COEPRIS impartió dos capacitaciones, una en Ciudad Valles y otra en la capital potosina, en las que participaron 103 responsables y trabajadores de funerarias. Durante los cursos recibieron orientación sobre regulación sanitaria y los procedimientos para gestionar permisos de traslado de cadáveres.
Además, de enero a la fecha se han expedido 4 mil 665 permisos para funerarias, mediante convenios de colaboración que buscan asegurar que el traslado de cuerpos se realice bajo las condiciones establecidas por las autoridades sanitarias.
La vigilancia, señaló la dependencia, continuará durante todo el año para verificar que estos servicios operen conforme a la Ley General de Salud y proteger la salud pública.