Un niño de 13 años originario de la ciudad de Dongguan, en China, se introdujo un cable eléctrico de 70 centímetros de largo en su uretra con el objetivo de averiguar de dónde proviene la orina. Una foto de la radiografía fue compartida en medios locales.
Lo que pasó fue que el adolescente pensó que introduciendo un cable por el conducto del pene por el que se expulsa la orina, llegaría a descubrir de dónde viene esta. Sin embargo, las contracciones musculares le impidieron sacarlo y el objeto permaneció durante tres meses alojado en la vejiga de Xiao He antes de que fuera retirado.
Esto le provocó episodios de hematuria (orina con sangre), urgencia de orinar repentina y frecuentemente y dolor al miccionar. El cable se encontraba recubierto de cristales endurecidos producidos por la orina y ya había perdido su color original, informó uno de los médicos que lograron extraer el instrumento.
La cirugía duró aproximadamente una hora y el niño se recuperó satisfactoriamente, aunque si el cuerpo extraño hubiera permanecido más tiempo en su vejiga, este habría sufrido daños severos en el organismo. Desgraciadamente, esta no es la primera vez que una persona se introduce un cable en el pene, pues en 2016 otro chino cometió la misma acción.
Con información de SDPnoticias
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