Caballero recuerda la consagración internacional del Pachuca

El histórico exjugador del equipo de los Tuzos asegura que la obtención de la Copa Sudamericana fue un parteaguas para el futbol mexicano.

Han transcurrido 15 años desde que la escuadra del Pachuca hizo historia un 13 de diciembre del 2006, fecha en la que conquistó el título de campeón de la Copa Sudamericana ante el Colo Colo de Chile, convirtiéndose en el primero y único equipo mexicano que ha alzado un trofeo de alguna competencia organizada por la Conmebol.

Gabriel Caballero, exjugador del conjunto los Tuzos, que participó en la obtención de aquel galardón, aseguró en entrevista para Excélsior que fue algo extraordinario haber ganado dicho torneo, pues se hizo con jerarquía, poniendo en alto el nombre de México y del equipo hidalguense.

"No fue fácil, jugamos cuatro etapas complicadas, anteriormente habían llegado otros equipos mexicanos a finales de Copa Sudamericana, de Copa Libertadores, pero no habían podido ganarlas y nosotros no solamente la ganamos, sino que la ganamos con autoridad, fuimos muy convincentes hasta la final, porque viendo el partido en Chile ante Colo Colo, la verdad les pasamos por encima”, expresó.

Asimismo, Caballero comentó que le da satisfacción el hecho de que Pachuca haya conseguido aquel campeonato, pues no sólo mostró dominio en Sudamérica, ya que también ganó la Liga MX en el 2006 y la Concachampions en el 2007.

"Fue un honor ganar esa copa, ya que fue una gran representación del futbol mexicano, no sólo de Pachuca y marcó un parteaguas a nivel internacional para la institución, porque se dio a conocer fuera del país, ya se había ganado la liga, después se ganó la Concacaf, por decirlo de algún modo, fuimos campeones de América”, declaró.

Por otra parte, el haber colaborado con una diana en la gran final disputada en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, que terminó 2-1 (3-2 global) a favor de los Tuzos, es uno de los momentos que el nacido en Rosario, Argentina, más esperó.

"Ya había podido salir campeón con Pachuca, pero nunca había podido hacer un gol en una final, tenía ganas de hacerlo y poder anotar me llenó de alegría, creo que ha sido el logro más importante que conseguí con algún club, en lo individual creo que también y fue muy importante para la institución”, manifestó.

Pero el camino para la conquista de la quinta edición de la Copa Sudamericana no fue sencillo, ya que los seguidores de los rivales que enfrentó Pachuca, buscaron incomodar de cualquier manera, recordó el ahora director técnico.

"Lo más difícil que vivimos fue el entorno de cada uno de los países y equipos contra los que íbamos a jugar, debido a que los aficionados tenían mucha fricción con nosotros, recuerdo que cuando fuimos a Brasil no nos querían dejar dormir y prendían fuegos artificiales que explotaban en las ventanas de las habitaciones a las tres o cuatro de la mañana, en Chile fue lo mismo, nos aventaban cosas al camión en el que íbamos”, señaló.

En lo futbolístico destacó la gran plantilla que tuvo aquel Colo Colo del 2006, pues contaba con jugadores que después brillaron en distintas partes del mundo.

“Era un equipo con grandes figuras, Matías Fernández era el jugador que más sobresalía, al margen de Alexis Sánchez que era muy joven, al igual que Arturo Vidal y el Chupete Suazo, pero Fernández era el jugador diferente, era de quien debíamos tener cuidado, aunque en general era un gran equipo porque habían sido superiores a sus rivales, de hecho, habían eliminado al Toluca, dándole un paseo”, indicó.

Por otra parte, Gabriel aseguró que el aporte con el que contribuyó Enrique Meza desde la dirección técnica, fue clave para la obtención de este título internacional para los hidalguenses.

"No era un técnico tan táctico, basaba más su trabajo en el conjunto, en la técnica de los jugadores, en el convencimiento, en el buen ánimo del plantel, sabía detectar cosas dentro del campo de juego y resolverlas, el profe influyó mucho, a mí actualmente como técnico hay muchas cosas que me gustan de él, fue fundamental no sólo en la Sudamericana, sino en todos los años que estuvo en el equipo”, apuntó.

Por último, el exseleccionado mexicano dejó en claro la única diferencia que existe entre el balompié nacional y el de Sudamérica es la pasión con la que se manejan las aficiones, pues en cuestión de nivel, lo ve muy parejo.

"La diferencia es que la fanaticada en la parte sur del continente a veces se pasa de lo deportivo, ejerce una presión que influye en los jugadores, porque en Concacaf es un trato diferente, no tienes tantas trabas, pero en calidad de juego siempre lo he dicho que el futbol mexicano está a la par de los sudamericanos y en específico de los argentinos y brasileños que son los que tienen más nivel, porque México siempre estuvo bien.

 

Por Excelsior