Para ser un país exportador competitivo en el entorno mundial hay que tomar en cuenta diversos factores. No sólo se requiere de una alta productividad, distribución, calidad y comercialización de la mercancía, sino también la seguridad alimentaria y trazabilidad son piezas claves para lograrlo.
El sector porcino cobra cada vez más relevancia a nivel mundial por lo que los gestores de la industria porcina requieren implementar medidas que garanticen la máxima calidad del producto, desde la granja hasta el consumidor final.
En ese sentido, la industria cárnica irlandesa busca expandirse a nuevos mercados y demostrar por qué su carne de cerdo ocupa el tercer lugar como producto ganadero con mayor demanda y de exportación en diferentes mercados.
Peter Duggan, Director del Sector Porcino de Bord Bia, explicó cuál es el proceso que realizan en Irlanda para garantizar carne en buen estado y con trazabilidad comprobable.
“Lograr una carne de calidad es en gran medida gracias al aprovechamiento del potencial genético de razas utilizadas en los modernos sistemas de producción, las medidas estrictas de higiene y en no utilizar fármacos (antibióticos ni hormonas) en animales. La producción de cerdo en Irlanda está adscrita al Programa de Garantía de Calidad de la Carne de Cerdo Sostenible en el cual se permite identificar lotes de carne desde la granja hasta que llegan a centros de consumo”, explicó.
Por su parte, Jim Hanley, CEO de Rosderra Irish Meats Group, destacó la importancia de la trazabilidad en los procesos porcinos.
“Tener un sistema de trazabilidad nos permite satisfacer las necesidades tanto de nuestros clientes como requisitos legislativos. Un control de principio a fin de todos los procesos, permite el control de cada etapa de la cadena de producción desde las granjas, fábricas de alimentos hasta el producto final.
Las exportaciones porcinas requieren sistemas a detalle que garanticen a los clientes el proceso productivo:
-Lugar de nacimiento de los animales hasta que llegan a la mesa.
-Alimentación de los animales, cuánto peso ganan, las condiciones de la granja y cómo han sido transportados para llegar al destino.
-Los cerdos son etiquetados principalmente a través de chips o etiquetas en las orejas con el fin de tener datos telemétricos, muy útiles para la atención de la calidad en la producción porcina.
-La identificación y rastreo de animales permite un mejor control del cerdo hasta la granja de origen en caso de poder representar un riesgo en la propagación de enfermedades.
-Respeto por el medio ambiente, al calentamiento global. En ese sentido, los organismos oficiales realizan controles periódicos.
La seguridad alimentaria es determinante para plantear un sistema dirigido al control integral de la cadena de producción de carne porcina.
Trabajar con empresas de suministros de genética en la industria porcina adapta las características de morfología y conformación de los animales a las necesidades del cliente.
De igual manera, los laboratorios de productos zoosanitarios minimizan los riesgos sanitarios en la cadena de producción.
Una de las razones más importantes para establecer un sistema de seguridad y trazabilidad de la carne de cerdo, es que ayuda a proteger la salud de los consumidores.
Por: Excelsior
Imagen: Especial