A las 15:11 horas del domingo 22 de mayo de 1960, un ruido subterráneo y ronco irrumpió en la tranquilidad dominical de los residentes de la ciudad de Valdivia, ubicada en el sur de Chile, que a esa hora disfrutaban del sol otoñal.
En pocos segundos, el breve temblor inicial se convirtió en el terremoto de mayor magnitud registrado en la historia.
Con una magnitud 9,5Mw (Moment magnitude), los científicos calculan que lo que sucedió esa tarde en términos de energía liberada fue 20.000 veces más potente que la bomba lanzada sobre Hiroshima al final de la Segunda Guerra Mundial.
Unos 15 minutos después del movimiento telúrico, vino algo aún peor: un tsunami con olas superiores a los 10 metros arrasó con buena parte del sur del país.
Esto provocó un cambio en el mapa de Chile: se alteraron los causes de los ríos y grandes porciones de tierra se hundieron.
¿El resultado? Más de 2.000 personas muertas, millones de damnificados y daños severos en los caminos y edificaciones de Valdivia, y de otras ciudades de la región.
Alejandro Muñoz Paredes, María Soledad Salas y Ana Fuentes Villegas le contaron a BBC Mundo cómo sobrevivieron a esta catástrofe que algunos describen como un "cataclismo universal".
"Tenía 8 años cuando fue el terremoto, pero me acuerdo de todo.
Estaba en la casa de una tía con mis hermanos. Mis papás habían ido al cementerio a ponerle flores a la tumba de mi abuela.
Como a las tres de la tarde, estábamos jugando en una habitación y, de repente, empezaron unos ruidos raros. Ahí vino el primer remezón.
“¡Niños, niños, bajen!”, nos llamaron.
Por: BBC
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