Recientemente han surgido fuertes protestas contra la reforma de pensiones, aprobada la semana pasada por el presidente Emmanuel Macron.
Debido a esto, el rey Carlos III y su esposa Camila reprogramarán su viaje a Francia, así lo informó el viernes el Palacio de Buckingham.
La logística del viaje se había estado revisando desde hace días y se estudiaban medidas para reducir las interacciones de la pareja real con el público francés, Carlos y Camila debían viajar de París a Berlín el día 29.
Pese al cambio de última hora, mantendrán su visita de Estado a Alemania, prevista hasta el 31 de marzo, otro importante socio europeo.
“La pareja real espera con gran interés la oportunidad de visitar Francia tan pronto como se puedan encontrar fechas", afirmó el palacio.
"La decisión se tomó con el acuerdo de todas las partes, después que el presidente de Francia pidiera al gobierno británico aplazar la visita", declaró un portavoz gubernamental en Londres.
En los últimos días Buckingham había seguido de cerca la turbulenta situación en Francia, donde toneladas de basura se acumulan en las calles y un sindicato de trabajadores ferroviarios había afirmado que el viaje del monarca británico, estaba "en su punto de mira".
El programa, ahora aplazado sin fecha, incluía una ofrenda floral en el Arco del Triunfo junto a Macron y su esposa Brigitte y un discurso del monarca ante los diputados y senadores franceses.
Pero por ahora, este viaje solo vuelve a poner a la monarquía británcia en el foco de atención, tras haber pasado semanas de titulares con la polémica autobiografía del hijo menor de Carlos, el príncipe Enrique.