Un equipo de investigadores de la Universidad de Huelva, junto con otras instituciones internacionales, ha descubierto cambios hormonales en osos pardos debido a la contaminación ambiental. El estudio, que analizó hormonas presentes en el pelo de los osos y su exposición a metales pesados, buscaba entender el impacto de estos contaminantes en el desarrollo reproductivo de los grandes carnívoros.
El pelo de los osos es un indicador tanto de sustancias externas como internas acumuladas en el organismo. A través del análisis del pelo, los investigadores pudieron obtener datos cuantitativos sobre las hormonas producidas por los osos y los niveles de metales pesados a los que estaban expuestos. Estos datos fueron comparados según distintos momentos de desarrollo, condición física y sexo de los animales.
Los resultados revelaron que los contaminantes afectan los niveles de hormonas reproductivas, como la progesterona y la testosterona, así como la hormona del estrés, el cortisol. Se encontró una asociación entre la presencia de mercurio y niveles altos de testosterona, lo que podría influir en los ciclos de reproducción de las hembras. También se observó que la edad y la presencia de plomo estaban relacionadas con una menor concentración de testosterona, lo que podría retrasar la maduración sexual y afectar la motivación para reproducirse o competir por parejas.
Además, se encontró que los altos niveles de cortisol y los bajos niveles de progesterona están asociados con un peor estado físico de los osos, lo que sugiere su influencia en el crecimiento y la salud de los animales.
Este estudio abre nuevas líneas de investigación para comprender cómo los contaminantes ambientales afectan las variaciones reproductivas y de desarrollo de los osos pardos, y contribuye a la conservación y aumento de las poblaciones de estos animales en Europa. Los hallazgos resaltan la importancia de abordar la contaminación ambiental para proteger la salud y el bienestar de la vida silvestre.