Unicef ha revelado que una media de once niños desaparecen cada semana intentando cruzar el Mediterráneo Central desde África hasta Italia. Según los informes de la agencia de la ONU para la infancia, este año ya han desaparecido o han fallecido al menos 289 menores en este trayecto migratorio.
Desde 2018, se estima que unos 1,500 menores han desaparecido o perdido la vida en esta ruta, lo que equivale aproximadamente a una de cada cinco personas desaparecidas en esta vía hacia Europa. No obstante, Unicef advierte que muchos naufragios quedan sin documentar, por lo que las cifras podrían ser significativamente más altas.
Según un comunicado de la agencia, alrededor de 11,600 niños, es decir, una media de 428 por semana, han llegado a las costas italianas desde África en lo que va de año. Esto representa el doble en comparación con el mismo periodo de 2022. La mayoría de estos menores atraviesan desde Libia y Túnez, a menudo después de completar trayectos peligrosos desde otros países africanos o del Oriente Medio.
Datos del primer trimestre de 2023 revelan que más del 70% de los menores que llegaron a Europa por esta ruta lo hicieron sin compañía o separados de sus padres o tutores legales, lo que los pone en un mayor riesgo de violencia, explotación y abusos, según Unicef.
La directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, declaró que "esta es una clara señal de que hay que hacer más para crear vías seguras y legales para que los niños accedan a asilo y para reforzar los esfuerzos para salvar vidas en el mar". En consecuencia, Unicef insta a los gobiernos a proporcionar más protección para los menores, mejorar la coordinación en las operaciones de rescate y trabajar más en los países de origen para reducir el número de personas que huyen de sus hogares.