La economía global crecerá 3% este año y el que viene, una perspectiva "débil", pronosticó el Fondo Monetario Internacional (FMI), que considera una "prioridad" seguir bajando la inflación.
La perspectiva del crecimiento global "sigue siendo débil" y "se inclina a la baja", advierte el Fondo en la actualización de sus Perspectivas de la Economía Mundial.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció en mayo que el Covid-19 ya no constituye una "emergencia sanitaria mundial", las cadenas de suministro se han recuperado y los costos de envío y plazos de entrega han vuelto a los niveles prepandemia, pero los motivos que frenaron el crecimiento en 2022 "persisten", explicó.
Los pronósticos para este año mejoran solo 0.2 puntos porcentuales (pp) respecto a los de abril, porque la subida de las tasas de interés para combatir la inflación "sigue lastrando la actividad económica" en el mundo.
La inflación continúa erosionando el poder adquisitivo de muchos hogares, aunque se prevé que a nivel general descienda de 8.7% en 2022 a 6.8% en 2023 y 5.2% en 2024. La subyacente (que excluye los volátiles precios de los alimentos y la energía) disminuirá "de forma más gradual", informó la institución financiera.
Los precios de los alimentos y de la energía han bajado considerablemente respecto a los máximos de 2022, pero son muy superiores a los niveles prepandemia (en torno al 3.5%). Hay una excepción: China, donde la inflación es inferior a las metas fijadas.
Pero aun así la inflación "podría seguir siendo elevada e incluso aumentar si se producen nuevos shocks, como los derivados de un recrudecimiento de la guerra en Ucrania y eventos meteorológicos extremos", advierte el FMI en el informe.