El fenómeno meteorológico se dirigía el lunes hacia la gran isla de Kyushu, donde se encuentra Nagasaki, con vientos de hasta 144 km/h, según la agencia meteorológica de Japón.
La agencia alertó de que su llegada aumenta el riesgo de "fuertes precipitaciones", que, a su vez, incrementan los riesgos de inundaciones y deslizamientos de tierra.
La ceremonia anual de conmemoración del bombardeo del 9 de agosto de 1945, prevista para el miércoles, tendrá lugar en el centro de congresos de la ciudad portuaria y no en el exterior, como suele ser el caso.
El número de participantes será por ende inferior. El primer ministro japonés, Fumio Kishida, no asistirá al evento.
La tormenta tropical dejó dos muertos y una centena de heridos en el archipiélago de Okinawa, en el sur de Japón, y dejó sin electricidad a cientos de miles de hogares.
El tifón se dirigió después hacia China, antes de dar media vuelta y regresar hacia Okinawa. Después de la costa oeste de Kyushu, el tifón seguirá su camino hacia el norte y llegará el jueves a Corea del Sur.