El devastador frío que arrasa en la ciudad siberiana de Tomsk, en Rusia, ha provocado que varios gatitos queden totalmente congelados. Sin embargo, la suerte de algunos de ellos ha dado una vuelta de 180 grados, gracias a voluntarios de protección animal que los llevaron con el veterinario Sergéi Gorshkov en Novosibirsk, a unos 200 kilómetros.
Ahí, el médico logró darles una nueva oportunidad de vivir gracias a unas prótesis de titanio. Ryzhik, un gato atigrado rojo, fue encontrado en las calles de la ciudad siberiana de Tomsk en medio de un frío extremo, con sus cuatro patas completamente congeladas. El felino se habría convertido en otra víctima del implacable invierno de Siberia, de no haber sido encontrado por los voluntarios para luego ser llevado con el veterinario.