El gobierno de Joe Biden presentó una propuesta histórica para suavizar las restricciones sobre la marihuana, una norma que, de promulgarse, también permitiría investigar más sobre sus beneficios medicinales.
La propuesta, anunciada por primera vez en abril, reclasificaría el cannabis de la denominada lista 1 a la lista 3, un esperado punto de inflexión en la despenalización de la marihuana en Estados Unidos y el desarrollo de su industria.
Las drogas de la lista uno, como la heroína y el LSD, se consideran altamente adictivas y sin beneficios médicos, mientras que las de la lista tres tienen un potencial de dependencia física y psicológica de moderado a bajo.
La propuesta se someterá ahora a la decisión de la Administración de Control de Drogas (DEA), El uso recreativo y médico del cannabis es legal en 24 estados de Estados Unidos, n varios su uso está autorizado, pero solo con fines terapéuticos, sin embargo, como está clasificado como una de las sustancias más adictivas, este derivado del cáñamo sigue dando lugar a un proceso federal para quienes lo posean o vendan.
Esta reclasificación no significa legalización, pero reduciría el número de arrestos, sobre todo de minorías en todo el país, este cambio de categoría también permitiría a las empresas que cultivan y comercializan cannabis deducir sus gastos de explotación de su base gravable, lo que actualmente está prohibido, esto mejoraría significativamente su modelo de negocio.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos dijo que encontró “algún apoyo científico creíble para el uso de la marihuana en el tratamiento del dolor crónico, la anorexia relacionada con una condición médica, y las náuseas y los vómitos”.