Las autoridades cubanas confirmaron este jueves la llegada inminente de tres buques y un submarino de propulsión nuclear de la Marina Rusa a la isla. Según un comunicado de las Fuerzas Armadas, publicado por la cancillería, la "visita oficial al puerto de La Habana" se llevará a cabo entre el 12 y el 17 de junio, en medio de la vigilancia de Estados Unidos sobre una operación militar rusa que se aproxima al Caribe.
La flota rusa está compuesta por la fragata Gorshkov, el buque de abastecimiento petrolero Pashin, el remolcador de salvamento Nikolai Chiker, y el submarino nuclear Kazan. La nota oficial destaca que esta visita refuerza las históricas relaciones de amistad entre Cuba y Rusia y asegura que ninguno de los navíos porta armas nucleares, eliminando así cualquier amenaza para la región.
Los marinos rusos serán recibidos con una salva de disparos y participarán en visitas de cortesía con funcionarios y colegas cubanos. Sin embargo, el comunicado no especifica las maniobras que se realizarán en Cuba y sus alrededores ni si la flota visitará otros países de la región.
Altos funcionarios de la administración del presidente estadounidense Joe Biden consideran que este despliegue es una muestra de fuerza por parte de Rusia, en el contexto de la guerra en Ucrania. Según estos funcionarios, la operación naval es un intento del gobierno de Vladimir Putin por exhibir el poderío global de su Armada, especialmente después de que militares ucranianos afirmaran en marzo que Rusia había perdido una tercera parte de su flota en el Mar Negro durante los últimos dos años.
A pesar de que Rusia no notificó oficialmente sobre la maniobra naval, la Marina estadounidense sigue rastreando los movimientos de las naves, afirmando que todos los países tienen derecho al uso de las aguas internacionales.
Cuba y Rusia han mantenido una relación estrecha desde la década de 1960, especialmente después de que Estados Unidos impusiera sanciones a la isla tras la revolución socialista. Aunque las relaciones se enfriaron en los años 90 con la caída del bloque socialista de Europa del Este, en la última década se han revitalizado con un perfil de cooperación tanto financiero como político. Cuba ha evitado condenar la guerra de Rusia contra Ucrania, abogando por una solución pacífica al conflicto.
Con información de: La Jornada