El buque granelero Tutor, de bandera liberiana y propiedad griega, se hundió días después de ser atacado por combatientes hutíes de Yemen en el mar Rojo. El ataque, perpetrado con un dron acuático cargado de explosivos, resultó en la muerte de un marino filipino, según informó John Kirby, portavoz de seguridad nacional de la Casa Blanca. Este es el segundo barco hundido en la creciente campaña rebelde de los hutíes contra barcos en el crucial corredor marítimo.
El hundimiento del Tutor marca una nueva escalada en la campaña de los hutíes, que han realizado más de 60 ataques contra barcos desde noviembre, además de lanzar misiles y drones. La Armada estadounidense, que enfrenta la lucha marítima más intensa desde la Segunda Guerra Mundial, no ha reconocido oficialmente el hundimiento. Sin embargo, la agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO) confirmó el incidente en un aviso a los marineros de la región.
El ataque al Tutor, similar al atentado suicida de Al Qaeda contra el buque Cole en 2000, es parte de la ofensiva hutí respaldada por Irán. Los hutíes han tomado un barco y hundido dos en respuesta a la ofensiva de Israel en Gaza. La Marina estadounidense, liderada por el portaaviones Dwight D. Eisenhower, continúa sus esfuerzos para detener estos ataques, mientras la situación en el mar Rojo sigue siendo crítica.