La Fiscalía General de la República (FGR) ha reactivado una investigación sobre un presunto desfalco millonario en SuperISSSTE, la cadena de tiendas del ISSSTE. El caso, que originalmente había sido cerrado, cobró nuevo impulso gracias a una denuncia presentada por Gerardo Lozano Dubernard, exauditor especial de cumplimiento financiero de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). La denuncia está basada en la auditoría 260-DS realizada por la ASF, que identifica diversas irregularidades en el proceso de compra-venta de productos en 2017, los cuales no fueron entregados.
Aunque en un principio el desfalco se estimaba en mil millones de pesos, tras la reactivación de la investigación, el monto señalado ha sido ajustado a 478 millones 351 mil 655 pesos, con un daño al erario de aproximadamente 61 millones de pesos. La auditoría detalla que más del 80% de los ingresos de SuperISSSTE provienen de “operaciones irregulares” con dependencias gubernamentales y empresas privadas, lo que ha generado serias críticas sobre la falta de control y transparencia en la administración de estos recursos.
Además, la FGR ha deslindado de responsabilidad a Minerva Castillo, exdirectora de administración del ISSSTE, quien inicialmente fue señalada en la denuncia, y ha imputado a tres exfuncionarios del ISSSTE. Esta nueva investigación busca esclarecer las irregularidades ocurridas entre 2013 y 2017, periodo en el que SuperISSSTE vivió una crisis económica debido a los cierres de tiendas y la competencia de grandes almacenes de autoservicio.
En paralelo, la recuperación de 27 inmuebles indebidamente manejados por la Fundación ISSSTE también está en marcha, lo que evidencia el esfuerzo por erradicar prácticas irregulares dentro de la institución.