A las puertas del Mes del Orgullo, el panorama global para las personas LGBTI continúa marcado por profundas desigualdades y peligros legales. La Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA) denunció este miércoles que 64 países aún penalizan los actos sexuales consensuados entre personas del mismo sexo, y siete de ellos contemplan la pena de muerte por esta causa.
En un informe emitido desde Ginebra, la ILGA advirtió también que al menos 61 Estados restringen la libertad de expresión en temas de diversidad, e igual número limita la existencia o actividad de organizaciones del colectivo. Julia Ehrt, directora ejecutiva de la federación, alertó sobre el impacto de movimientos autoritarios y de extrema derecha, así como del recorte de ayudas internacionales, en los avances logrados en materia de derechos humanos.
“Los logros de la última década en igualdad de género, autonomía corporal y derechos LGBTI están en riesgo”, enfatizó Ehrt.
A pesar del retroceso en varios países, la organización también reconoció importantes avances durante el último año. Tailandia legalizó el matrimonio igualitario, y Namibia despenalizó las relaciones entre personas del mismo sexo, sumándose a los 37 países donde ya es legal casarse con una persona del mismo género.
Además, 17 países prohíben las llamadas “terapias de conversión”, y 18 permiten el reconocimiento legal del género basado en la autodeterminación.
No obstante, retrocesos significativos también marcaron el año. En Mali, las relaciones homosexuales fueron criminalizadas; en Hungría, se prohibieron reuniones LGBTI y se constitucionalizó la idea binaria del sexo; y en Reino Unido, se restringió la definición de “mujer” en la Ley de Igualdad.
En América Latina, Perú aprobó penas de cárcel para quienes “expongan a jóvenes a contenidos sobre diversidad sexual”, y en Argentina, un decreto presidencial impidió el acceso a tratamientos de afirmación de género para menores de edad.
El informe de ILGA subraya que el Mes del Orgullo 2025 será más que una celebración: será un llamado a la defensa activa de derechos que están siendo amenazados en muchas partes del mundo.