La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) expresó su preocupación por el impacto económico que está generando la falta de pago de Petróleos Mexicanos (Pemex) a sus proveedores, en especial a las micro, pequeñas y medianas empresas que han comenzado a enfrentar recortes de personal, suspensión de operaciones e incluso el cierre definitivo de sus negocios.
Si bien la petrolera reportó una reducción del 20 por ciento en sus pasivos con proveedores al primer trimestre de 2025 —lo que equivale a una deuda de 404 mil millones de pesos—, la Coparmex advirtió que el problema sigue siendo de “dimensiones insostenibles”. A pesar de los avances, el organismo patronal subrayó que los pagos pendientes continúan asfixiando a las empresas, muchas de las cuales dependen totalmente de contratos con la empresa estatal.
De acuerdo con el organismo empresarial, el problema no es nuevo: los adeudos se arrastran desde administraciones anteriores debido a prácticas deficientes, contratos poco transparentes y sobrecostos. Sin embargo, insistió en que el impacto se concentra actualmente en regiones estratégicas para la actividad energética como Veracruz, Tabasco, Ciudad del Carmen, Hidalgo y Reynosa, donde decenas de proveedores enfrentan incertidumbre y han comenzado a acumular pérdidas financieras severas.
Coparmex pidió al Gobierno Federal y a la dirección de Pemex establecer un calendario público de pagos, garantizar transparencia en los procesos y evitar que las empresas deban recurrir a gestiones opacas para recibir sus recursos. Además, alertó sobre denuncias de corrupción en la liberación de pagos y recordó que cada factura sin liquidar representa el ingreso de familias enteras que hoy se encuentran en riesgo.