Warner Bros. despidió al 10% de su plantilla como parte de una reestructuración interna que busca adaptar al estudio a los nuevos hábitos de consumo. La medida, impulsada por Warner Bros. Discovery, implica la separación de sus operaciones en dos grandes divisiones: una enfocada en cine y contenidos digitales, y otra centrada en Discovery Global.
Los recortes se concentraron en áreas clave como marketing, producción y operaciones teatrales, según medios especializados como Deadline y Variety. Aunque algunas películas recientes han tenido buenos resultados, otras no cumplieron las expectativas, lo que habría acelerado la necesidad de ajustes en la estructura del estudio.
Los codirectores de Warner Bros. Motion Picture Group, Michael De Luca y Pam Abdy, explicaron que la decisión responde a un proceso de análisis profundo sobre cómo conectar mejor con las audiencias. En una carta dirigida al personal, señalaron que los cambios son parte de una estrategia para reposicionar al estudio en un entorno cada vez más competitivo.
“Esta es una decisión difícil”, reconocieron ambos ejecutivos, quienes agradecieron el trabajo de quienes dejarán la empresa. “Cada uno de ellos ha contribuido de manera valiosa al legado de Warner Bros.”, concluyeron.