La Habana vivió la madrugada del lunes una interrupción repentina del servicio eléctrico que afectó a la mayoría de sus municipios. De acuerdo con la Empresa Eléctrica de La Habana, el incidente se debió a una falla simultánea en cuatro subestaciones, lo que ocasionó un corte prolongado en zonas habitadas por millones de personas.
Aunque en Cuba los apagones son frecuentes y suelen estar programados, este suceso ocurrió sin previo aviso, lo que generó malestar entre los ciudadanos. En medio del calor sofocante del verano, muchas personas tuvieron que buscar alivio en balcones o azoteas, mientras esperaban el restablecimiento del servicio. La falta de electricidad también impactó servicios básicos como el agua potable y el suministro de gas.
La crisis energética en la isla se ha agudizado en los últimos meses debido al deterioro de la infraestructura, la escasez de combustible y los problemas estructurales en las plantas termoeléctricas. Entre octubre de 2024 y marzo de 2025, se registraron al menos cuatro apagones masivos de larga duración, algunos de ellos extendiéndose por más de un día.
Aunque el servicio comenzó a restablecerse gradualmente con prioridad en hospitales y sistemas de agua, las autoridades prevén que la demanda supere ampliamente la capacidad de generación durante las horas pico. Como parte de una estrategia a largo plazo, el gobierno ha iniciado la instalación de parques solares, con 24 ya en operación y otros 27 previstos para finales de 2025.