La Guardia Costera de Estados Unidos publicó un informe final que señala a OceanGate como responsable principal de la implosión del sumergible Titán ocurrida en junio de 2023, mientras exploraba los restos del Titanic. El documento detalla que la empresa incumplió protocolos esenciales de ingeniería, seguridad, mantenimiento y pruebas, lo que causó el trágico accidente que cobró la vida de cinco personas, entre ellas el director ejecutivo Stockton Rush.
El Titán, diseñado para sumergirse a grandes profundidades, desapareció durante la expedición y sus restos fueron hallados a cerca de 4,000 metros en el lecho marino. La investigación también reveló un ambiente laboral hostil en OceanGate, con tácticas de intimidación para evitar que empleados expresaran preocupaciones sobre la seguridad de la nave, y que la empresa continuó operando a pesar de incidentes previos que comprometieron la integridad del casco de fibra de carbono.
Los pasajeros pagaron 250 mil dólares cada uno para esta inmersión turística hacia el histórico naufragio del Titanic, hundido en 1912 con más de 1,500 víctimas. El informe subraya que los defectos en el diseño y la falta de inspección adecuada fueron factores determinantes para el desastre.
Desde su hallazgo en 1985, el Titanic ha atraído a exploradores y turistas que buscan visitar sus restos, pero este accidente puso en evidencia graves fallas en la operación de expediciones a estas profundidades. Las autoridades continúan evaluando medidas para garantizar la seguridad en futuras exploraciones.