Por Redacción Contra Réplica

“El Chapo” Guzmán denuncia bloqueo en comunicación con su nuevo abogado en prisión

El exlíder del Cártel de Sinaloa exige al gobierno de EU respetar el contacto autorizado por la justicia para garantizar su derecho a la defensa.

Joaquín “El Chapo” Guzmán, encarcelado en una prisión de máxima seguridad en Colorado, denunció mediante una carta manuscrita que el gobierno de Estados Unidos le ha impedido comunicarse con su nuevo abogado, Israel José Encinosa, pese a que el juez Brian Cogan autorizó formalmente dicho contacto. Guzmán cumple una condena de cadena perpetua tras ser declarado culpable por narcotráfico en 2019.

El documento, entregado directamente al juez de la corte federal de Brooklyn, detalla que, a casi tres semanas de la orden judicial, las autoridades penitenciarias no han permitido ni las visitas ni las llamadas telefónicas solicitadas por el defensor, lo que ha obstaculizado la adecuada asesoría legal del acusado. Además, el exlíder narco afirma que las cartas enviadas por su abogado tampoco le han sido entregadas, generando una profunda preocupación sobre el respeto a sus derechos.

“El Chapo” lleva casi un año intentando obtener permiso para establecer contacto con Encinosa, quien busca representarlo legalmente en trámites pendientes, entre ellos la petición para reducir el régimen estricto de aislamiento al que está sometido. En su carta, Guzmán recalca que la negativa del gobierno a facilitar esta comunicación afecta su derecho a una defensa justa y completa.

El narcotraficante insiste en que el juez reitere su orden a las autoridades penitenciarias para garantizar el acceso inmediato y sin obstáculos a su equipo legal, recordando la importancia vital que tiene para él esta defensa en medio del proceso judicial en curso. “Disculpe que lo moleste otra vez… pero para mí es vital el abogado”, concluye en su misiva.

Este reclamo pone en evidencia las tensiones entre la administración penitenciaria y el sistema judicial respecto al manejo de los derechos legales de un preso considerado de alta peligrosidad, y abre un nuevo capítulo en la batalla legal de Guzmán por mantener su derecho a una defensa efectiva dentro del complejo marco de su condena.