Una especie de lagartija hasta ahora confundida con otra fue recientemente identificada como Scincella montana por investigadores de la UNAM, tras revisar ejemplares recolectados hace más de dos décadas. El hallazgo, liderado por el profesor Uri Omar García Vázquez y el estudiante Antonio Esaú Valdenegro Brito, junto con la colaboración de Aníbal H. Díaz de la Vega Pérez, subraya la relevancia de la taxonomía, la genética y la protección de especies endémicas en México.
Scincella montana había sido clasificada erróneamente durante años como Scincella assata debido a su parecido superficial, particularmente el tono rojizo de la cola. Mediante análisis morfológicos y moleculares, los investigadores identificaron diferencias clave en escamas dorsales, extremidades y patrones de coloración, confirmando que se trata de un linaje independiente y no estrechamente relacionado con S. assata.
Esta lagartija es endémica de la Sierra Madre del Sur, habitando bosques de pino entre los mil y dos mil 500 metros sobre el nivel del mar en Guerrero y Oaxaca. Su reconocimiento como especie distinta abre la posibilidad de incluirla en la Norma Oficial Mexicana NOM-059, lo que permitirá diseñar estrategias de conservación específicas para proteger su hábitat, actualmente amenazado por la deforestación y el cambio de uso de suelo.
El descubrimiento también impulsa nuevos estudios sobre la ecología, reproducción y comportamiento de S. montana, integrándose a un proyecto más amplio para analizar la diversidad genética del género Scincella en América. Los resultados buscan comprender su evolución y diversificación, destacando la importancia de reevaluar especies mal clasificadas para garantizar su preservación.