La disputa familiar entre Emiliano Aguilar y otros miembros de su familia escaló tras una publicación en la cuenta de Instagram de su pug, “Gordo”. La imagen, que reemplazaba los rostros de su padre Pepe Aguilar, su madrastra Aneliz Álvarez y sus hermanos por el del perro, acompañada de un mensaje considerado provocador, fue interpretada como una burla hacia Emiliano y generó una fuerte reacción entre seguidores y medios de comunicación.
En respuesta, la cuenta de “Gordo” emitió un comunicado de disculpa redactado como si proviniera del propio perro, reconociendo que la publicación había ofendido a la familia. El mensaje aclaró que, aunque inicialmente la cuenta era gestionada por Pepe Aguilar, ahora un equipo colabora en la administración de las publicaciones.
El incidente refleja cómo las tensiones familiares se han vuelto públicas y cómo las redes sociales amplifican disputas privadas, afectando la imagen y relaciones familiares. Actualmente, la familia Aguilar busca reducir el impacto mediático y restaurar la armonía en medio de la polémica.