En el marco del inicio oficial de clases este lunes, estudiantes de la Licenciatura en Enfermería y Obstetricia del Centro Universitario de la Cruz Roja tomaron las instalaciones del plantel para denunciar una serie de presuntas irregularidades y omisiones atribuidas a la plantilla administrativa, por lo que exigieron una auditoría a los altos mandos.
La protesta, encabezada por estudiantes se originó tras dos años y medio de negligencia. Resaltando que una de las preocupaciones más latentes cuestiona la certeza de los Reconocimientos de Validez Oficial de Estudios (RVOE) y el desempeño de la alta dirección del plantel.
Según testimonios recabados por Contra Réplica, alumnos denunciaron que han sido objeto de amenazas por parte de la dirección para frenar la movilización, sin embargo, tanto el estudiantado como el cuerpo docente se negó a reanudar actividades hasta que se atiendan sus demandas. En ese sentido, se atribuyó a María del Pilar de Mora Juárez, y a la administradora, Laura Jacobo Jacobo, como responsables de omitir las peticiones.
"Ya hemos tenido otro rector que abandonó el barco antes de que se empezara a hundir. A nuestra directora de carrera, Pilar, nadie nos dio previo aviso de que la habían asignado”, compartió un estudiante.
Entre los reclamos, los alumnos apuntaron a una administración ineficiente de los recursos financieros. “Hay una discontinua en las reubicaciones del dinero... no se saben a dónde se destinan los fondos”, acusó un testigo tras reportar que los obligaron a pagar cuotas de 500 pesos para la colecta nacional y constantes incrementos en las colegiaturas sin previo aviso.
Actualmente, las mensualidades ascienden a tres mil 850 pesos y el semestre a nueve mil 800 pesos, sin incluir el pago adicional de un seguro estudiantil que, aseguran, no cubre incidentes dentro de los hospitales.
Los problemas se extienden también al ámbito académico. Los estudiantes denunciaron cambios arbitrarios de horarios y la modificación del título de la carrera, eliminando el componente de Obstetricia. Asimismo, alertaron sobre la falta de seguimiento entre los contenidos teóricos y las prácticas clínicas, lo que, aseguran, representa un riesgo tanto para los pacientes como para su formación profesional. “En el aula apruebas Anatomía 1 y en clínica te evalúan Anatomía 3...”, ejemplificaron.
La situación del profesorado también fue señalada como crítica. Según testimonios, los docentes no cuentan con seguro social ni prestaciones laborales, y son contratados con apenas días u horas de anticipación a sus clases prácticas.
Uno de los puntos más delicados fue la presunta falta de apoyo psicológico para el alumnado, a pesar de las crecientes tensiones dentro del plantel.
“Supimos de compañeros con intentos de suicidio, a uno incluso se le pidió una remuneración por ‘daños a la institución’. Esto lleva casi un año y ya no lo dejaron continuar con sus estudios”, reveló una estudiante, quien cursa el quinto semestre.
Durante la jornada de protesta, alumnos y docentes aseguraron haber sido retenidos en el auditorio del plantel como una forma de presión para suspender la movilización.
A pesar de que las clases iniciaron desde el pasado 4 de agosto, los estudiantes afirman que estas problemáticas se han prolongado. Y esperan el posicionamiento de otras dependencias como al Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE). Por su parte, la Cruz Roja no ha posicionado un comunicado hasta este cierre.