El Consejo Estatal de Protección Civil de Baja California Sur ordenó la suspensión de clases en todos los niveles y turnos —públicos y privados— en los municipios más afectados por el huracán Lorena, que ya alcanzó la categoría 1. La medida preventiva también incluye a las oficinas gubernamentales, con excepción de dependencias de seguridad y protección civil que permanecerán operativas.
Ante la amenaza de lluvias torrenciales e inundaciones, se activó el Plan DN-III-E de la Secretaría de la Defensa Nacional y se desplegaron brigadas de la Comisión Federal de Electricidad. Además, se habilitaron refugios temporales, se cerraron puertos y se garantizó el abasto de gasolina, mercados y servicios básicos para salvaguardar a la población.
Las autoridades reiteraron que la suspensión de clases y labores se mantendrá hasta nuevo aviso, mientras se monitorean los efectos del ciclón y se aplican medidas de contingencia para minimizar riesgos y proteger a la comunidad estudiantil y la ciudadanía en general.